Se utiliza la frase “darse ínfulas” para indicar la presuntuosidad o excesiva vanidad de una persona.
Pero ¿qué es una ínfula? Es una diadema de lana blanca de uso muy antiguo, de la que colgaban dos cintas, semejantes a las tiaras de las dignidades eclesiásticas. La ínfula era un símbolo sagrado e indicaba que un animal que era ofrecido para el sacrificio o un objeto sobre los que se colocaban las ínfulas, estaban consagrados a la divinidad. Las ínfulas fueron utilizadas por reyes y sacerdotes de la antigüedad y en la época griega, concretamente, por los que se consagraban a dioses como Apolo o Diana.
